lunes, 18 de abril de 2011

eL aScEnSo

Hace algunos meses sentía como si hubiese sido arrojado de un edificio de veinte pisos con un ancla atada a mis pies, dirigiéndome velozmente como flecha vertical hacía la mar que me esperaba como un monstruo con la boca bien abierta listo para devorarme.

Vivía una situación tan desesperante como alguien a quién se le entierra vivo y entre la falta de oxigeno y su lucha por salir araña todo el ataúd aplastado por cientos de kilogramos de tierra. Era la más difícil situación a la que me enfrentaba, era muy triste verme a mí mismo hundirme, desmoronarme sin poder hacer nada por cambiar el curso de esta gris historia. Era muy frustrante caer abatido pues nunca había sucumbido a ningún obstáculo y ahora esta quimera me tenía justo ahí, con sus dientes sobre mi yugular.

Con menos convicción que fuerza no encontraba la forma de derrotar a esa quimera, mitad recuerdo de lo que alguna vez fui y mitad imagen de lo que una vez soñé ser.

Tuve que soportar mucho dolor durante mucho tiempo para entender que esa quimera era inmortal en tanto no cambiara mi pensamiento, sin embargo, cualquiera de mis mejores intentos era totalmente inútil; entonces en un día cualquiera en el que renunciaba a todo, en mi propia oscuridad ocurrió el milagro y encontré una chispa de luz, un pedacito esperanza que había perdido; y en ella la fuerza y las ganas de luchar.

Cuando todo parecía perdido vino un regreso épico, logré zafarme de la cadena que me hundía y detener la inercia, con la vista clavada en lo alto vengo del país de los muertos ganándole metros al cielo.

Es cierto que es doble esfuerzo por estar aún bajo el mar, pero la caida ya fue, el golpe mortal ya paso y sobreviví a él, ahora viene el ascenso, como la representación de una gráfica cuando se habla de sustentabilidad.

También es cierto que falta mucho camino pero hoy mentalmente soy mucho más fuerte y aunque en ese punto me siento invencible, sé que vendrán otros difíciles obstáculos a quererme detener, pero cuando éstos lleguen yo no solamente estaré recuperado sino que me habré fortalecido diez veces más y estaré esperando ansioso ese momento agazapado como un lobo para enfrentar una vez más una feroz batalla.

sábado, 2 de abril de 2011

pErO mÁs CuRiOsO eS...

El tiempo es muy curioso pero más curioso es el efecto del tiempo en los objetos y las personas.

Veía al reloj de pared situado frente a las escaleras marcar las diez de la noche y se despedía de sus papás para irse a dormir él solo al cuarto de arriba porque decía que ya estaba bastante grandecito para seguir durmiendo con papá y mamá...

Así que pues cansado y con demasiado sueño se quedaba dormido, pero al cabo de un rato, como un salvavidas que se presiona con fuerza bajo agua y luego se suelta, emergía de su profundo sueño, agudizaba sus oídos y esperaba a que sus pupilas se ajustaran a la densa oscuridad para empezar a escudriñarla y encontrar escondida en ellas hombres con sombreros, payasos locos, gente con cuchillos que desaparecían ante la luz y se escondían detrás de un ventilador de pie donde colgaba una camisa o bajo cajas y bolsas con cosas.

Pero apagaba la luz y nuevamente salían los malhechores de sus escondites así que la volvía a prender. repetía ese proceso tres o cuatro veces hasta que bajaba con los pies descalzos las escaleras para ver en el reloj cuanto falta para que la luz llegase por si sola y descubría que apenas era media noche, después de ello se sentaba en el tercer escalón y se ponía a ver los unicornios que adornaban al reloj y al péndulo ir de un lado a otro incansablemente, después de un rato echaba una nueva mira al reloj y veía que lo que a él le había parecido una hora era tan solo dos números de los doce que debía recorrer el minutero para así alcanzar el tiempo que él creía llevar sentado ahí.

No podía seguir más ahí, era mucho tiempo para esperar el amanecer sentado en la escalera pero tampoco quería volver arriba y después de mucho debatir consigo mismo acerca de lo que haría y de lo que había dicho e insistido para hacerse de una habitación para el solo; finalmente se dirigía la cuarto de sus papas, los despertaba y les pedía que le dejaran dormir con ellos porque tenía miedo. Así sucedió en infinidad de ocasiones pues le era difícil no despertarse a media noche con todos los ruidos de la calle, la gente caminado, los carros acelerando y frenado, pero poco a poco y con ayuda de la luz que se convirtió en su más fiel aliada contra sus miedos; logró dejar de despertar a sus papás cada vez menos hasta que sin darse cuenta también dejó de mantener encendida la luz toda la noche.

Un par de años después, cuando el creía que ya nada lo espantaba sintió como las piernas se le hacían de papel cuando vio venir al ladrón que un día anterior en ausencia de su papá había intentado robar lo que todos habían conocido era el estéreo del carro pero que no pudo realizar debido a buen oído y despues a los mejores gritos de su mama.

Es curioso ver como ahora en una ciudad que a penas conoce, en una casa no tan segura como en la que habitó en su infancia, sin ningún familiar cerca, no tiene miedo a ninguna hora de la noche a ningún fantasma loco ni ladrón con cuchillo.

Es curioso ver como ahora esta contento y orgulloso de poder pagarse el solo su vida, es curioso pensar como sin darse cuenta paso de niño a hombre, es muy curioso que no alcanza a entender porque de niño tenia miedo si estaba tan cerca de papa y mama. Pero más curioso es que hoy aún siendo hombre siempre va a necesitar de papá y mamá.