viernes, 19 de abril de 2019

qUe Se RePiTa El TiRo



Conocerte fue parecido a un tiro de suerte,
que al arrojar los dados sumó  “12”;
envolviéndome en el aura de los ganadores.
Justo para darme cuenta después,
que me iba a mandar a una casilla;
donde me esperaba una larga serpiente,
que me envió al inicio del juego.

eScRiBiEnDoTe


Después de tantos años, me dio gusto encontrarte observándome en el lugar, en el momento y en las circunstancias menos imaginadas. Para ser sincero nunca había pensado en la posibilidad de que eso sucediera. Y debo decir que fue una especie de alegría mezclada con duda. 
Alegría porque fuiste una persona muy querida que dejó una huella muy especial durante ese periodo de mi vida y algunos años después también.
Duda, porque parecía que el tiempo hubiese hecho una pausa contigo, te veías igual de hermosa y joven, como en mi último recuerdo de la tarde de septiembre; que coincidentemente nos encontramos en aquellas bancas de piedra y platicamos de todo, menos de las cosas importantes; entonces sucedió que me miraste con esos ojos, con esa intención de querer decirme algo, de encontrar en mí  algo de eso que yo sabía que buscabas;  y que ahí estaba, pero que ya había escondido bajo un orgullo lastimado y mi resolución de olvidar.
Por una parte me costaba creer que estuvieras tan igual, por otra; desconfiaba que te estuviese confundiendo, por la precisión de mis ojos que a la distancia ya suelen errar; pero entonces otra vez volviste a observarme y enfoqué mi atención en ti, que te ocultaste entre la multitud, para segundos después volver a salir de ese escondite y fijar nuevamente los ojos en mí;  que seguí viéndote sin molestarme en disimular y en ese intercambio de miradas ocurrió, que de nuevo, una vez más; algo nos quisimos decir.