jueves, 9 de diciembre de 2010
pOr lo PrOnTo
martes, 14 de septiembre de 2010
tRisTeMeNtE bIeN
domingo, 27 de junio de 2010
... cReO qUe Yo O uNa PaRtE dE Mí
Pero ahora ya se han acabado las batallas memorables, las guerras internas, te incas ante tu propio demonio y claudicas piedad mientras conoces por primera vez el rostro apagado que no contrasta de la mirada sin vida de un hombre fracasado que observas a través de la venta de cristal.
Estas sin voluntad, como un títere al que se le han roto los hilos que le daban sentido a su existencia mientras solo pendes de uno; muy fino, casi imperceptible a la vista, estas en el nudo de una función de drama, recibiendo como basura los embates de los huracanes que te sacuden y te avientan con inmensa violencia.
Recuerdas cuantos momentos malos has tenido en tu escaza vida, buscas el más duro de tus recuerdos diluidos en el tiempo, pero te das cuenta que no llega siquiera a compararse con éste, vives en silencio el peor momento de tu vida, porque no quieres meter a nadie a este doloroso infierno.
Sin remedio te estas hundiendo en arenas movedizas que no lograste ver hasta que ya casi todo tu cuerpo estaba cubierto por ellas. Acorde a como piensas, luchas desesperadamente por librarte de ellas pero mientras más lo intentas más te hundes.
No hay ninguna maldita noche en la que no aparezcan las pesadillas, estas cansado, estas harto, una, dos, tres noches las hubieras soportado, pero éstas no parecen tener fin, comienzas a odiar a quien las origina, a quien esta desquiciando tu vida; es como si por las noches el inconsciente se desatara como un perro con rabia que empieza a arremeter con todo lo que hay a su paso, tirando cualquier inútil barrera que tú le impongas.
Pero aun así tu eriges murallas tan solidas como el silencio y comienzas a llenar el reloj con nombres, con verbos, con adjetivos, con sustantivos, con modales, tratando de no pensar, ocupando tu mente en cosas que te permitan estar fuera del presente, que te hagan olvidar en quien te estas convirtiendo pero nuevamente te percatas que no puedes escapar, es una sombra tras tu sombra que te abraza con una magistral técnica de yudo.
¿Por qué tu?, porque te esta sucediendo; porque te es imposible escapar de quien eres. Aun así quieres averiguar ¿qué mano invisible te forma y desforma como pedazo de plastilina? ¿qué mano invisible barajea tu destino con la habilidad de un tahúr?
Te preocupa si podrás salir de ésta y como irás a parar; sin duda ya es alto e irremediable el costo que estas pagando, entonces, ¿por qué ahora no quieres ser lo que siempre deseaste, qué te detiene Daniel, cuántas veces decías que querías ser malo, cuántas veces dijiste “hoy ha nacido un hombre malo, el que murió ayer solía ser bueno”? , quizá no tenias conciencia exacta de lo que eso significaba, y hoy que te das cuenta de que no cuestión de decisión, de un día, ni algo que suceda de la noche a la mañana, ahora te das cuenta que es un proceso que no puede volver atrás y te aterra saber que es poco a poco que te estas convirtiendo en ese ser ruin; pero no es el proceso que vives lo que te aterra sino la lentitud del mismo que ya continua por la inercia de las acciones pasadas que lo originaron, día a día sigues envenenándote con dagas que te torturan, intoxicando a tu cuerpo, a tu mente, a tu ser; de manera tan involuntaria como el proceso de respirar, con la diferencia que ahora respiras solo el dolor que flota en el aire y poco a poco te llenas de odio, de rencor, de ira, de incredulidad, desconfianza, de miedo, te estas volviendo corrosivo.
Ya lo sabes a la mala, las cosas no cambian, somos nosotros los que cambiamos, las cosas nos hacen cambiar, las personas, sus acciones, sus palabras, lo que hacen o dejan de hacer; ¿por qué cambiaste tú? por lo que dejaron de hacer admites pues lo demás son meras suposiciones, pero que importan ya, si todo es atemporal, todo esta fuera de tiempo o como otros podrían llamarlo: muerto.
Estudias detenidamente la combinación de los gambitos más suicidas dado que sabes que nunca volverás a ser el mismo. Empiezas a teorizar y te declaras muerto cuando después de algunos minutos llegas a la conclusión que hay personas que se mueren en el espacio y otros que se mueren en el tiempo. Empiezas a templarte como el acero, como las milenarias capaz de hielo de la Antártida.
Los golpes enseñan a través del dolor, a ti el dolor te ha hecho aprender, has aprendido que el mundo es una completa mentira, que esta lleno de apariencias y que hay mentiras que parecen muy verdaderas, tan verdaderas que algún día las creíste. Y aún cuando hayan cicatrices que pudieran recordarte quien fuiste, aún cuando hayan lesiones en tu cerebro, aún cuando las heridas que guardas en tu cabeza no hayan cerrado del todo y los recuerdos te sorprendan con la guardia baja, para ti ya todo es una maquiavélica mentira, una celada de la imaginación a la que no prestas atención ahora que has comenzado a moverte...
Vas en picada hacia abajo, hacia la izquierda en el plano cartesiano mientras eres consiente de lo infinito que son los números, pero aun así continuas adentrándote en el yang, en donde todo te sabe mejor, ahora puedes mandar al diablo todo, ya no te importa ser el monstro que ahora eres, mucho menos te importan las cosas, las personas, los valores, ya no tienes remordimientos al hacer las cosas que nunca pensaste hacer, al decir lo que nunca quisiste decir, porque con el a veces largo y el a veces lento transcurrir del tiempo te alejas de lo que alguna vez fuiste, has perecido junto con lo todo o lo nada de bueno que podía encontrarse en ti, ahora te haces vil. Ni un solo gramo se remuerde en tu conciencia, ya no te importa perdonar a quienes te han hecho daño, ni te importa ser perdonado si es que debieras serlo.
Ahora formas parte del mundo, eres una apariencia, una mentira, formas parte de este sistema enajenado y desquiciado que te proporciona la dosis diaria de veneno a la que ya eres adicto, y la que solo le da fuerza y sentido a tu existencia.
Todo tiene un costo, tienes que agarrarte de un sueño, de una persona, de alguna recuerdo, de alguna parte de tu vida; un sacrificio se tiene que hacer. Y ahora que ya nada te importa vas a cometer el error más absurdo de tu vida y te lo reprocharas durante todos los meses o años de tu muerte.
Erase una vez...
viernes, 11 de junio de 2010
Ahora es un cuerpo que otro ser distinto ocupa, ahora es otra persona que no me interesa, una persona que puede hacer y deshacer su vida a su más puro antojo sin causarme ninguna alegría o tristeza; quien pudo causarme todo eso ya no forma parte de esta realidad, hoy no importa lo que esta persona distinta haga, si le va bien o mal es tan ajena a mi sentir.
Es cierto que la quiero; a la que ya no existe, es cierto que quise a la que murió, a la que me dejo caer, es cierto también que ese tiempo terrible ya se acabo. Pero es más cierto que ahora solo queda una copia mala de la mujer que yo quise alguna vez. Yo quise alguna vez a esa mujer que no volverá jamás; los muertos no resucitan; a los muertos solo se les piensa de vez en cuando.
Solo la muerte pudo mutilar la raíz de mis sueños, solo la muerte pudo arrancarte de mi. Pero queda la resignación y el recuerdo que tuve que esconder tras mis ojos y una tenue sonrisa.
La única forma que en la irónicamente vives en mi es muerta. Alguien me ha dicho que solo los locos sueñan y hacen esperanza e ilusiones con los muertos, y yo le he respondido que los cuerdos sabemos que los muertos no volverán.
Estas inmensamente lejos, en otra dimensión, no hay rastro ni sombra de lo que alguna vez fuiste tu en mi, ni siquiera en la copia que aun queda de ti; es como si nunca hubieras existido en ese cuerpo del que se han esfumado tantas virtudes. Todo dio un giro tan violento y radical similar a la vida y la muerte.
Tan violento y radical que te llevaste contigo todo lo que yo también alguna vez fui... todo lo que yo también alguna vez fui.
Te moriste, solo puedo pensar que te moriste; tu otro “yo” jamás lo hubiese permitido. Te moriste, solo así puedo entender que me dejaste caer; solo así puedo explicármelo.
Tu te despediste, yo me despedí, ambos nos despedimos sabiendo que íbamos a morir.
hAy VeCeS
Hay veces como ahora, en las que el oxigeno quema mis pulmones y el aire desgarra mi piel.
Esas mismas veces quiero tomar mi vida, arrugarla y echarla a un cesto de basura; como a una hoja de papel que no me sirve más.
Me pesa mil toneladas la cabeza y en la frente un mar en plena tormenta que solo me deja pensar que quiero todo termine de una buena vez.
Hoy deseo abandonar para siempre toda empresa, sueños, ideas, esperanzas, recuerdos y mi ser mismo.
Porque hay veces como ahora en que la vida mata. Tortura agónica e interminable.
Hay veces, muchas veces, en las que deseo morir, pero nunca como esta vez. Desafío la altura y pongo a prueba mi equilibrio, de pronto...
Ya no existo más.
ePiLoGo: tRaS lA SoMbRa vIeNe La LuZ
Tal vez sean innecesarias las palabras, quizá hasta estén un poco fuera de lugar y contexto. Hoy, más dueño de mí, con un autocontrol robado que debe pertenecer al papa, ahora ya con la cabeza fría y los sentimientos reposando ecuánimemente como las mansa olas de la mar; he escogido este día para darle el fin simbólico al fin de algo literal.
Hoy que las palabras no hacen daño a nadie, he optado por ellas creando estas parcas líneas que de ninguna manera es una despedida a la persona, solo es un adiós a una ilusión que ya se ha marchado, hoy solo vengo a hablarle a los muertos que se no pueden escucharme, hoy solo vengo a ver como una historia se descompone en una tumba que yo mismo cavé y sepulté.
Así como la gente hace con sus difuntos, hoy solo vengo a este cementerio de sueños rotos a visitarlo y sentirme más cerca de él, a platicarle de los momentos que fueron; de los planes que no fueron. He escogido un día homologo para incinerar de memoria este sueño marchito por muerte natural, por accidente o por suicidio; de cualquier forma que haya sido, carece de importancia ya.
Respecto a ti, sucede todo lo contario, llena de cualidades que te hacen ser única y especial, pude equivocarme en todo menos en eso, a ti te digo que te estimo y vengo hasta este espacio agradecerte con todo el corazón por ultima vez el hermoso tiempo que pasamos juntos durante esta travesía que ha llegado a su final, a ti que iras por el mundo iluminando con tu luz a los que te rodean, desplazando la oscuridad de los túneles, guiándolos con tu suave voz tan bien como una vez lo hiciste conmigo.
Yo en cambio me quedo aquí, no sé donde pero sé que saldré; aunque de no ser así cuéntale algún día a alguien sobre una historia inmortal, sobre alguien que a cada día, hora y segundo estrellaba sus palabras contra una muralla a la que nunca puso en peligro de caer, sobre alguien que pudo haber usado su mismo cuerpo como ariete pero lo mató el desaliento.
Si, yo me quedo aquí, en este lugar con efecto astronauta, sintiéndome de cabeza, flotando con el mundo al revés, moviéndome mecánicamente y sin sentido, encerrado en una burbuja; entumido y sin saber que hacer. Es como si hubiera amanecido en otro cuerpo, en otro lugar, en otra época... no sé como empezar a funcionar, solo la inercia me mueve, solo la inercia que me dice que estoy vivo.
Solo sé que he despertado y las pesadillas se han hecho realidad, aunque la realidad no se compare a las mas terribles de ellas. Me siento mal, siento que quiero vomitar algo que me ha hecho mal, algo dulce en forma de momentos que al evocarlos involuntariamente taladran mi cabeza, esos dulces momentos que evito a como puedo, en donde puedo; pero no pasa ni medio segundo y ya el dolor agudo me golpea sin piedad nuevamente y caigo en la cuenta de que otra vez sin querer un nuevo recuerdo asecha como criminal, escondiéndose en sitios de donde no los puedo arrancar.
Hasta he envidiado a mi lenta y vieja computadora, ojala así de simple funcionara yo, como la tecla “delete”; más no me quejo, lo hago bien y rápido, la diferencia gravita en que la maquina no sé bebe su propio dolor. Pero pasa el tiempo y con él siento que gano, las horas son como días, y yo empiezo a ser viejo.
No duele porque sea lo peor que me pasa, sino porque pintaba como lo más bello, no duele porque se acaba sino porque se evapora el esfuerzo de noches interminables en los que el ruido de una hamaca me hacia construir sueños para un futuro que descansaba sobre nubes de papel. Duele por tantas letras, palabras, líneas, instantes, duele por rendirse ante los verdugos que sonríen haciendo rodar la cabeza de sueños muertos en vida. Más una vez más saldré adelante con el triunfo hecho sonrisa, sin importar cómo: yo sé que podré; quiero tomarle una fotografía a mi alma y revelarla en el futuro para burlarme de mi mismo porque se que volveré a sonreír una vez más aunque hoy muerda mi más falsa sonrisa.
Pero vuelve a doler una vez más cuando pienso en el futuro, cuando pienso en el futuro de una historia que todavía va escribirse con momentos y lugares. Duele porque sin duda va a escribirse pero con un nombre diferente, duele porque de nada me sirvió aprender que no solo en el abecedario la “h” venia antes que la “r”, duele porque ya no será más...
Pero si de algo sirve, no me quedo solo, me dejas algo grande e importante, tan fuerte como la seguridad que hoy me envuelve: la fuerza de Sheccid... y yo me siento imparable.
Se ha acabado el tiempo de vistas; me gritan, me levanto, camino y volteo para despedirme de mi sueño inerte por última vez, más no consigo verlo; solo alcanzo a leer borrosamente el epitafio de la cripta que versa...
“hoy la señora de las flores no venderá lilis”
Pd1: Y la paz vuelve al alma, las horas recobran su compostura y el tiempo ya no tiene prisa. El sentido se abraza a la vida y si por si acaso fuera necesario una disculpa vuelve a mis labios a mi mente tu nombre.
Pd2: Y aún una parte de mi quisiera escribir cosas diferentes.
EsPeRo
¿Hasta cuando podré estar en paz, hasta cuando aparecerá una bandera blanca que le de fin a este incesante bombardeo de recuerdos y a esas inmensas ganas de reducir a polvo a este ya escombro de hombre?
Veo a las palabras formar frases que no quiero escribir, no quiero dejar constancia de esto, preferiría que acabara así como llego, de la nada; pero éstas no cesan, llevan toda la noche insistiéndome, se forman en mi cabeza cuál lo hicieren en una hoja, acomodándose por tamaño, desacomodándose por orden de llegada, por elegancia, primero inicia una, luego se intercalan y otra vez encabeza la fila una nueva, parece un rompecabezas flexible al antojo y yo...un escombro de hombre.
No se que tengas mujer para que una palabra, gesto o acción desmorone contundentemente esto que había construido: una barrera contra ti. No se si Sabines se curó en una semana, es obvio que yo no; no se si seas “mi marca de heroína”, pero me dañas y me gustas; y sin embargo prefiero extrañarte solo esta última noche a tener que extrañarte cien más, por respeto a mí, por respeto a todos esos intentos que hice y por todos esos intentos que tu dejaste de hacer.
Espero estas sean las ultimas letras que hagas nacer, estoy vaciando todas las ideas de mi mente; del corazón los sentimientos. Prometo borrar de la nostalgia aquellos buenos tiempos, solo me haré dueño de aquellos momentos que no me recuerdan . A partir de hoy me propongo no buscarte, no mirarte, no llamarte, no recordarte, no nombrarte; y evitaré los lugares y los sitios donde puedas estar, donde puedan hablarme de ti.
Es cierto que será difícil, que habrán minutos donde deseare hacerlo y cuando eso pase morderé mi lengua, ataré mis manos, cortaré mis pies pero no sucederá.
Es jodido estar así, a ratos bien a ratos mal; “primero pensar estoy curado, después saberme enfermo”, es jodido estar así; días, semanas, meses, ¿años?, ciclos repetidos de la vida. He pensado con seriedad en el suicidio, “cualquier hombre es capaz de hacer y decir lo que sea con tal de parar el dolor”, lo mío ya es un infierno personal.
La realidad me abruma , huyo de ella pero siempre al final me alcanza cansado de tanto correr y es ahí cuando empieza el infierno en el que a nadie admito.
¿Quién descubrió el hambre?, ¿Quién inventó el sueño?, se dieron de forma natural, con el paso de tiempo, por la privación de algo, es una carencia que se convierte en una necesidad; sucede lo mismo con el suicidio, no es como decidir entre comprar una computadora o un video juego, porque ello es una elección; el suicidio es un deseo, un deseo vehemente que algún momento a todos nos llega, así como le hambre, como el sueño, como la sed...
¿Hasta cuando terminará este suplicio?, (lo he intentado sin excito de una y mil maneras. Creo que necesitaré de varios intentos de los buenos y muchos más de los malos para lograrlo.) “Ricardito” lo sabía y ahora yo lo sé también; “debo encontrar un amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida”.
jueves, 20 de mayo de 2010
yO sÉ
Es cierto que no siempre les pienso aunque sepa muy bien que existen y están por ahí; en algún lugar, como el sol, la luna, la capa de ozono o las estrellas a las que no se les piensa diariamente e incluso hay días en lo que su existencia pasa desapercibida y sin embargo cualquier otro día nos volvemos a acordar.
Yo sé que tengo, yo se lo que soy, sé lo que seré. Se siente en la sangre, bajo la piel tengo un camino trazado que acaba en algo grande... porque yo sé lo que tengo.
Yo sé que estoy dentro de un sueño grande pero si al final de este sueño solo consigo quedarme con uno chico, éste será tan grande para aquellos que no quisieron soñar conmigo.
aHoRa Sé La ReSpUeStA
Cualquier deseo era demolido por ese eco encerrado en mi cabeza, guardado en mis oídos, incrustado en mi pulmón; cualquier pretexto, plan, excusa, ganas, todo era decapitado como si la las ondas del sonido llevaran katanas.
Y en la caja negra del avión que alguna vez fui, de tus labios las últimas palabras antes de morir irrumpen el silencio; con tu inconfundible dulce voz: un frío ¿para qué?
AdIoS
He decidido que no tiene más sentido, todo lo que hoy pueda venir ya es atemporal. Hoy no busco respuestas, hoy no formulo preguntas. Mi vida vuelve a tomar un tinte drástico, lleno de contrastes, de amor y desamor de interés y desinterés; siendo este ultimo el que mejor describe.
Pueden haber innumerables adioses, pero ninguno más después de este último y retroactivo adiós.
dEl pErDóN
(Esta finita noche desenrredo lo que alguna vez en esta misma hamaca tejía hasta el amanecer, esta misma hamaca que al movimiento cantaba una a una las silabas del nombre que yo solo era capaz de entender.
Hoy van a terminar esas incesantes descargas de electricidad, al fin va a desenredarse cada uno de tus recuerdos anclados dolorosa y sangrientamente en mis neuronas.
Y hasta la parte más recalcitrante de mí parece al fin haberlo entendido a base de dolor, cuán difícil eran las pesadillas que se colaban hasta la dormitada y silenciosa realidad, pero finalmente ha llegado este día esperado en el que “¿ el por que?” se ha mudado a otro sitio, y a pesar de lo mucho que te quise; hoy no encuentro ningún tipo de intereses hacia tu persona ni siquiera la cortesía que errónea o asertivamente tu también en su momento te guardaste.
Pero yo te perdono todo; desde los rumores hasta lo que ya nunca sabrás. Estoy tranquilo y tu puedes estarlo también, nada nos debemos, nada te debo, nada me debes porque en mi caso el perdón llegó acompañado del olvido.)
...el tuyo vino agonizante solo para morir absurdamente en esta sombría oscuridad.