Hoy ni siquiera me di
cuenta cómo llegue a casa, en qué momento el verde en la glorieta me anunció el
paso, ni la hora en que dije "no" con la cabeza al periódico, tampoco
del instante en qué doblé a la izquierda, librando el bache del que siempre me
quejo; y es que me parecía muy interesante nuestra plática... te comentaba lo
complejo que me resultaba decir; nuestros viejos mensajes, nuestras
viejas fotos, nuestras viejas cartas, nuestras viejas canciones, nuestros
viejos libros; como poder llamarle viejos a todos estos recuerdos, a todos
estos momentos, que aunque haya pasado tiempo, aún siguen tan presentes.
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