martes, 25 de febrero de 2020

fIn

Reconozco que llevo días creyendo,
Que hoy es el último adiós.
De verdad que lo es hoy.
Lo he dicho tantas veces.
Que no sé si lo estoy postergando
O en realidad no lo quiero
O si lo quiero pero no puedo.
Como cuando no pude conservar las cosas.
Cuando tuve una, dejé otra.
Cuando recuperé la primera,
Ya había perdido el norte
Y cuando hallé la brújula,
Mis ganas de moverme;
Ya habían partido sin rumbo.
Y así aprendí,
Que felicidad y alegría se parecen,
Pero no son iguales,
Porque al tomar una,
Tuve que dejar caer la otra.
No supe entenderte antes,
Mucho menos lo consigo ahora;
¿Que buscas?, ¿qué quieres?,
¿Vienes reírte con palomas blancas?,
¿Es una especie de amnesia, de reinicio?,
No entiendo.
Parece más una burla al tiempo,
Que causa dolor con su destello,
Que lastima al recordar su eco,
De cuando perdí la risa y media alma.
Alucinaciones o demencia,
Estoy a punto de empezar otro enero
Y no sé si celebrar o lamentar.
El mismo fantasma otro año más,
El mismo hombre con las suelas más lisas.
Es verdad, me sigues doliendo;
Como taladro que escarba mi pecho,
Como rayo que me parte de sur a medio norte.
Pero hoy es el último de los últimos adioses.
Hoy si, en serio que es.
Mi vieja herida,
Mal sanada,
Mal cauterizada,
Mal cicatrizada…

No hay comentarios:

Publicar un comentario