Siempre es más
interesante la posibilidad de ser felices, esa probabilidad enfocada en algo o
alguien; que la construcción de la misma por el riesgo al fracaso. Siempre se
fantasea con aquello que podría ser, que con aquello que es. Así de caprichosa y curiosa es la mente.
La felicidad es el
destino más demandado, el más soñado por todos, por lo que no me extraña que el
camino sea difícil, con pendientes,
obstáculos, espejismos pruebas y mil y un trampas más que nos hacen
confundirnos, cansarnos y dudar. Es parte del riesgo que existe en ese
recorrido y quien no quiera ser feliz jamás lo tomará.
No lo conozco, no
conozco el camino más ya estoy en él y en busca de la meta, todos nos
encontramos en este camino de la felicidad al que la vida nos trae sin preguntarnos
si quiera, y es ella misma se encarga de ponernos en la línea de salida. Al
principio algunos hemos tenido la fortuna y el cuidado de nuestros padres,
después solo la guía de ellos hasta que al final debemos empezar a hacerlo por
nosotros mismos.
No es un camino recto.
Es un camino con muchos caminos, a veces se divide en dos, tres, cuatro, cinco...,
hay muchos desvíos, rutas, atajos, callejones de los que son difíciles salir.
Dentro de un camino dividido hay otros muchos caminos divididos de los que
debemos elegir.
De ningún modo es
fácil. A vecestómanos la ruta incorrecta y es necesario regresar y enderezar la
marcha; no es tiempo perdido pues algún aprendizaje que se obtiene de ese
error.
Tampoco estamos solos
al igual que un cuento para niños: hay hadas, gnomos, consejeros, magos,
hechiceros, brujas, genios ogros que inclinan la balanza para uno u otro lado.
Durante ese trayecto encontramos quien nos oriente, quien nos desoriente,
algunas veces tenemos la suerte de encontrar una hada que nos diga por donde ir
y de que cosas cuidarnos pero en otras nos topamos con ogros a los que debemos
vencer para poder continuar.
Encontramos también a
muchos otros como nosotros queriendo alcanzar el mismo destino, a veces con
rutas diferentes. Uno toma hacia un lado y otro hacia al otro; cada quien
siguiendo a lo que el corazón de cada quien le dicta. En ocasiones se coincide
con otros; nos acompañamos, ya no vamos solos en el camino, elegimos la misma
dirección hasta que el camino llega a un nuevo cruce, entonces podemos seguir
acompañándonos o tomar rutas diferentes siguiendo nuestra propia intuición.
En algunos casos es
difícil separarse cuando el camino anterior ha sido largo y producto de ello ha
nacido el amor, la amistad, el cariño; en otros sucede todo lo contrario; lo
que más se desea es llegar pronto a un nuevo camino para tomar la ruta opuesta.
Hay caminos en los que es necesario ir
acompañado pues en conjunto se van sorteando obstáculos, nos vamos ayudando
mutuamente. Así como pueden ser camino largos, pueden ser caminos cortos; y es
ahí en esos difíciles caminos donde nace el más noble y desinteresado de los
sentimientos, la amistad. Aveces esa coincidencia de caminos es larga, otras un
breve suspiro, por ello debemos ser buenos compañeros ya que quizá no lo vemos
pero en la siguiente vuelta están diez nuevos caminos y en ellos una separación.
Si nos toca ir solos,
aún así sea muy difícil y sinuosa la vereda no debemos dejar vencernos,
pensemos que aun nos falta gente por conocer, recordemos a todos aquellos que
hemos conocido, seguramente tampoco se dejarán vencer, todos seguimos caminos
diferentes pero con el mismo destino; no es un error tomar una ruta distinta
pues quizá al final la meta tenga el nombre de cada uno y ese camino era el que
nos tocaba seguir; tal vez durante ese trayecto en algún punto los caminos se
crucen y nos toque volver a vernos, quizá más adelante nos espera alguien más,
no sé.
Por ello digo que no
conozco el camino pero si sé que es importante no dejarse vencer nunca, quizá
al final haya una meta común para todos como las vertientes de los ríos que
desembocan a un mismo océano, solo que tal vez cada quien debe seguir su propio
camino de acuerdo a sus habilidades, gustos, expectativas, ideas, etc, etc,
etc.
No perdamos nunca la
esperanza, la vida sigue y hay que dejarla fluir. Cambiemos las cosas que
podamos, las que no, aceptémoslas y dejémoslas ser.
La amistad es cuestión
de amistad.
El amor cuestión de
amor.
La quima cuestión de
química.
Y las decisiones de
cada quien.
Pd. Enciérrame un
último muy..muy fuerte abrazo o en un primer dulce beso.
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