jueves, 12 de julio de 2012

eN lA aNtEsAlA dE uNa DeSpEdIdA


No imagine jamás que fuera tan doloroso; ni tendrá idea jamás nadie de lo difícil que ha sido para mí, el fin de esta situación.
Por gracia o por desgracia una vez empeñada mi palabra termino irremediablemente cumpliendo con ella, aún a costa de los sacrificios que ello implique.
He aquí el momento, he tomado un decisión y con toda la pena estoy resuelto a cumplirla.
Hablando de tiempos y formas, éstas ya son innecesarias. Habrá que guardar un minuto de silencio en memoria de esa posibilidad que ha muerto y que aún no logra descansar en paz.
Suelo ser optimista, sin embargo esto ya esta en un sendero que no tiene retorno. A final del camino diviso la morgue de los ilusiones y recuerdos.
No hay nada más que añadir a esta breve e intensa historia. Me encargaré de borrar todo rastro de la realidad. Todo será recordado como un sueño.
A criterio propio, ya todo esta dicho. Ya se encargará el tiempo de juzgar a cada quien según corresponda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario