jueves, 12 de julio de 2012

mIeDo

Hace ya algunos días que
ya no he sido el mismo,
no puedo conciliar el sueño.

Siempre al caer la noche
sorprendido por un miedo
veo el lento llegar del alba

Soy victima irremediable
de ese extraño miedo que
se anida entre mis huesos

Miedo de que te canses.
Miedo de que te marches.
Miedo hasta del miedo.

Porque eres mi costumbre,
costumbre necesaria de
tenerte sin poder tenerte

Imposible  es no acostumbre
a tu esencia y tu presencia

Porque amargo es el sabor
que deja tu ausencia en esas
interminables horas a las
cuales tú llamas segundos

Pedirte una sola cosa quiero;
si algún día tienes que irte,
no corras por favor, no.

Tan solo detente un poco,
asegúrate al menos que al
adiós haya domesticado

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