Hace ya algunos días que
ya no he sido el mismo,
no puedo conciliar el sueño.
Siempre al caer la noche
sorprendido por un miedo
veo el lento llegar del alba
Soy victima irremediable
de ese extraño miedo que
se anida entre mis huesos
Miedo de que te canses.
Miedo de que te marches.
Miedo hasta del miedo.
Porque eres mi costumbre,
costumbre necesaria de
tenerte sin poder tenerte
Imposible
es no acostumbre
a tu esencia y tu presencia
Porque amargo es el sabor
que deja tu ausencia en esas
interminables horas a las
cuales tú llamas segundos
Pedirte una sola cosa quiero;
si algún día tienes que irte,
no corras por favor, no.
Tan solo detente un poco,
asegúrate al menos que al
adiós haya domesticado
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